El nombre quedó suspendido en la cocina como un fantasma antiguo.
Nicolás Herrera.
Adriana lo repitió en silencio, como si estuviera probando el peso de una palabra que había bloqueado de su memoria durante años. Era un nombre que no encajaba con la imagen de los hombres que ella recordaba, los que se insinuaban, los que la acosaban, los que insistían en poseerla.
Nicolás… no era como ellos.
Era distinto.
Demasiado distinto.
Carlos percibió que Adriana no se movía, que su cuerpo hab