Mundo de ficçãoIniciar sessãoEcatepec de Morelos, 2017. El joven Andrés, con 16 de edad, es un genio incomprendido, que, harto de los abusos y la indiferencia a los que es sometido diariamente, decide convertirse en un "justiciero social", hackeando los teléfonos celulares con reporte robo y haciéndolos estallar. Tras adquirir cierta fama y poder, Andrés vuelca sus habilidades hacía las venganzas personales. Es así como tras el asesinato del equipo de futbol americano de la Vocacional 3, llama la atención de dos poderosas entidades mexicanas: la policía federal mexicana y el diputado Josúe Valadez, conocido corrupto del congreso local. ¿Podrá Andrés seguir operando sin caer en las garras de Valadez y sus secuaces? ¿O terminará cayendo en manos de Dolores, la agente federal a cargo del caso? ¡Adéntrate en el municipio más peligroso de México y descúbrelo! *** "Purga Digital" no es una novela apta para menores de 18 años.
Ler maisTambién acontencido en Ecatepec, este relato narr con detalle un violento asalto a un autobus en la carretera México-Pachuca.Sin embargo, en esta ocasión los maleantes no logran salirse con la suya...***Al filo de la tarde, el cielo se pinta de naranja y púrpura en Ecatepec. La noche cae lenta y pesada, como si le costara trabajo al cielo aceptar que el día ha terminado y que el momento de hacerle un lugar a la noche por fin ha llegado.Las brillantes luces de un autobús de pasajeros rompen la oscuridad de la recién caída noche. Avanza a gran velocidad y con poca precaución. El chófer del vehículo confía ciegamente en su vasto conocimiento del camino, producto de los a&ntil
Sorprendido por la resolución del caso, el comandante Gómez Palacio no tuvo más remedio que cumplir con la promesa hecha a Dolores: la ascendió a “teniente” y le dio potestad sobre su propio equipo de forma permanente. Ahora sus responsabilidades incluían todos los casos de terrorismo cibernético en el país. Era un área nueva que tenía que construirse de cero, pero no cabía duda de que la teniente Carrillo podría con el reto; además, le alegraba sobremanera no tener que lidiar con ella nunca más en la vida.Para terminar de cerrar el caso, apresó al soplón Adrián Martínez y lo envío a cumplir una condena al penal de máxima seguridad de Almoloya de Juárez. Con eso el asunto quedaba más que resuelto.Tras un largo suspiro y una enorme sonrisa en el rostro, se decidió por fin a entrar al palacio municipal de
-Noche del 4 de Diciembre de 2017-El rostro de Dolores Carrillo, agente de la policía de federal de México, estaba completamente desencajado. No podía concebir el infierno que se alzaba frente a sus ojos: decenas de viviendas y negocios estaban envueltos en las llamas, y los cuerpos de bomberos de Ecatepec y Coacalco luchaban a “brazo partido” junto a los vecinos del lugar para sofocar las llamas.Según testigos del lugar, el incendio se había iniciado en una vieja bodega abandonada, de donde se escucharon múltiples detonaciones y gritos de auxilio. Los primeros vecinos que llegaron al lugar pudieron ver todavía a un par de sujetos envueltos en llamas que clamaban por su vida. Intentaron ayudarlos, pero era demasiado tarde para ellos; apenas unos segundos después cayeron sin vida al suelo.El fuego se extendió rápidamente e hizo estallar algunos tanques estacionari
-Tarde del 4 de Diciembre de 2017-— ¡Ahora sí, hijo de tu puta madre! — exclamó el “Cholo” tras conectarle tres furiosos puñetazos a Andrés en el estómago.El joven se hallaba atado de pies, manos y torso a una silla de madera. Mantenía la cabeza baja para no confrontar a sus captores; después de quince minutos de golpizas despiadadas, lo menos que deseaba hacer era volver a desatar su ira.Aunque lo cierto era que esto le había valido de muy poco, pues aún con la mirada perdida, los maleantes se empeñaban en castigarlo cada vez un poco más. Quizá él tenía un poco de culpa, pues había exagerado en la cantidad de “señuelos” que llevaba consigo: apenas entrar en la bodega abandonada, el “Chacal” le retiró los zapatos; rápidamente dio con los dos rastreadores satelitales.
Último capítulo