Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia volvió con una constancia casi hipnótica, golpeando los ventanales del despacho de Carlos Serrano como un metrónomo del insomnio. Había pasado las últimas cuarenta y ocho horas sin dormir más de un par de horas seguidas, sumergido en informes, fotografías, registros telefónicos. Cada hoja parecía empapada del mismo misterio.
El caso Whitmore se había vuelto un laberinto.Los medios lo retrataban como una desaparición envuelta en escándalo: un joven empresario con dinero, influencias y un rastro de rumores. Pero para Carlos, la historia tenía un peso más oscuro. Cada línea de investigación terminaba, de algún modo, rozando a Adriana.No había pruebas directas. Solo sombras. Pero las sombras también hablan.En una de las fotografías de la última gala donde John había sido visto, Carlos notó algo que antes le había pasado inadvertido: un reflejo en un espejo al fondo de la sala. Una figura femenina. Alta. De cabello oscuro.La imag






