El sol brilla con fuerza. Hace un calor abrasador. Estoy sentado a las afueras de un restaurante, con Sol a mi lado, aunque ahora se ha alejado un poco. Frente a nosotros hay una floristería, y fue a comprar unas flores para decorar el estudio.
Desde aquí la observo sonreír, rodeada de colores. No entiendo cómo un ser humano puede amar tanto esas cosas tan simples.
Tomo un sorbo de café mientras una notificación llega a mi teléfono. Lo reviso distraídamente, pero mis ojos vuelven a ella. Tiene