Se detiene frente al coche y me abre la puerta... Su comportamiento es confuso... casi como si tratara de ser amable.
El fleco lo meto detrás de mis orejas y carraspea cuando se sube al coche a mi lado.
—Colócate el cinturón y cierra los ojos —me dice.
Supongo que era de esperarse. Pero me jode que me trate como a ella.
¿Por qué tendría que cubrirme los ojos...?
No había forma de escapar...al menos que él me dejara ir.
No dije nada y accedí.
Su perfume varonil y su aliento me golpeaban mientras