No me siento bien. Me siento muy enferma. Desde que probé esa bebida, mi estómago no se ha sentido igual.
Ya llevo tres semanas así. Trabajo a la fuerza, porque no soporto cómo me siento, pero supongo que debo echarle ganas.
Voy de regreso a casa. Me detengo en una farmacia para comprar calmantes. Mientras entro, busco las pastillas que estoy tomando por el malestar, y de pronto veo algunas pruebas de embarazo.
Frunzo el ceño. Qué mierda...
Tengo el periodo descontrolado desde la pérdida de Dia