No hay vuelta atrás.
Estoy fría.
Me quiero morir.
Lanzarme de un tercer piso de cabeza.
No puedo mirar sus ojos. Es como si me estuviera midiendo para atacarme. ¿Qué diablos estaba pensando yo?
¿Qué creí? ¿Que después de hacer algo como eso todo seguiría normal?
Me limpio las lágrimas, tratando de hablar sin titubear, y él alza una ceja, haciéndome sentir peor.
—Deja de llorar y explícame —su voz, aunque es pacífica, da miedo, porque sabes que algo está tramando.
Y entre hipos, con el labio inferior temblando mient