Salgo del estudio y me siento en el sofá, sintiendo ese sentimiento que nunca pensé sentir.
Culpa.
Estoy muy loco, maldición. Mis ganas de molestarla se salieron de control, y ahora ella sí está enfadada de verdad.
Pero... ¿por qué me importa eso?
A mí no debería importarme nada en este mundo.
Yo no tengo nada que perder, al contrario de ella.
Suspiro, me levanto y camino a mi habitación. Me cambio de ropa y voy en busca de ella.
Una, dos, tres veces... y nada.
—Sol... abre la puerta. —Me ignor