Capítulo 128 — Un carruaje hacia la niebla y la libertad
Olivia Harrison, nacida Peyton, estaba de pie junto al estribo, con una capa de lana gruesa que la envolvía hasta el cuello. Su rostro, antes lleno de la vivacidad de una debutante ansiosa, lucía ahora una palidez serena, la de alguien que ha sobrevivido a una fiebre mortal y apenas está aprendiendo a caminar de nuevo. No llevaba joyas, ni sedas brillantes. Su equipaje era modesto, apenas un par de baúles que contenían lo esencial para un