Capítulo 132 — El despertar en la luz blanca
El mundo no regresó de golpe. No hubo una explosión de realidad, ni un despertar súbito como quien sale de una pesadilla. Fue un proceso lento, doloroso y cegadoramente blanco.
Lo primero que Virginia sintió fue el dolor. No era el dolor agudo de una caída, ni el cansancio muscular de una larga cabalgata. Era un dolor sordo, profundo, que parecía habitar en cada articulación de su cuerpo, como si sus huesos hubieran olvidado cómo sostener su propio p