Sin pensarlo dos veces, Gregor la lanzó con fuerza sobrenatural contra la mesa de roble donde compartía la cena con Elyria. La madera crujió y se hizo añicos bajo su cuerpo.
Justo en ese instante, Ewan irrumpió en la cocina junto a dos guardias, alertado por el súbito cambio de energía de su alfa. Su mirada recorrió el lugar con rapidez, viendo a la loba retorciéndose entre los restos destrozados de la mesa, y a Gregor… atrapado en medio de una metamorfosis brutal.
El cuerpo del alfa temblaba