72- Donde caen los tiranos, crecen raíces nuevas.
Al sentir el desgarrador vacío que deja la desconexión con su alfa, los lobos —niños, adolescentes, mujeres y ancianos— comenzaron a salir de sus casas, desorientados y con el instinto roto.
Poco a poco, se fueron acercando, formando un círculo alrededor de Elyria y Gregor.
Incluso los guerreros que ella había herido, pero no matado, se arrastraban con dificultad hacia ellos. Elyria no deseaba más sangre de la necesaria. Su objetivo siempre había sido claro: Ronald y Mairen. Nadie más le impo