Tac.
Algo golpeó de nuevo la ventana.
La vela parpadeó.
Lucía se quedó inmóvil, los dedos suspendidos en el aire.
Tac. Tac.
Esta vez más fuerte.
Ella sintió que el corazón se le subía hasta la garganta.
Se puso de pie lentamente, acercándose a la ventana con pasos que parecían no tener sonido.
Miraba hacia la puerta, no fuera ser que Kevin regresara.
Cuando el golpe resonó por tercera vez, Lucía pensó que su corazón iba a salírsele del pecho.
Se acercó a la ventana como si caminara hacia un de