Habían pasado varios meses desde que Clara inició la pasantía. Su vida aún tenía sombras, pero poco a poco, en el bufete, había descubierto algo que creía perdido: confianza en sí misma.
Una tarde, mientras revisaba maquetas y presentaba a su equipo la idea de un parque urbano lleno de jardines funcionales, alguien entró en la sala.
—Disculpen, vengo a dejar los planos de la parte estructural.
Clara levantó la mirada y sus ojos se encontraron con los de Mateo.
El tiempo pareció detenerse. É