Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn el despacho, Katrina estaba sentada en el sofá y Marcus a su lado.
Ella miraba sus manos, nerviosa.
Marcus, en cambio, no apartaba la mirada de su rostro.
Finalmente posó su mano sobre las de ella.
—Trina… por favor, no tengas miedo. Jamás te quitaré a







