Marcus sostenía a Katrina entre sus brazos mientras Gisella se dirigía hacia su oficina. Nina seguía enroscada alrededor de su brazo como si nada hubiera ocurrido. La enorme cobra parecía completamente satisfecha con su victoria.
—Mi pequeña bebé, fuiste muy valiente y cruel, tal como mami. Hoy te toca doble ratón de premio.
Nina trepó por su brazo hasta llegar a su hombro y luego a su rostro. La lengua bífida rozó su mejilla haciéndole cosquillas. Gisella soltó una pequeña risa y acarició suav