78. Debería dejarme
Una energía invisible hizo que girara mi rostro. El tiempo pareció detenerse al igual que mi respiración. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y, en ese instante, supe que algo ocurría. Mis ojos se encontraron con los suyos. Todo desapareció. Sujeté con fuerza el cinturón de seguridad que parecía apretarme más de lo normal. Inhalé aire con lentitud y, al exhalarlo, fue como el combustible para que el auto acelerara, haciendo que su visión quedara borrosa.
Miré hacia atrás notando que no había sido m