116. Le lanzamos la pelota
Los días parecieron semanas, donde todo comenzó a correr a una velocidad impresionante. Brian y yo habíamos preparado un viaje, pues, según me contó, todos debíamos enfrentarnos a Jonathan.
No solo nos enfrentaríamos a él, estábamos a punto de abrir la caja de Pandora.
Tomamos uno de los aviones privados de las aerolíneas de Brian con destino a Nueva York; estábamos a punto de entrar al ojo de la tormenta, en la pesadilla que persiguió a todos los Spencer por años. Durante todo el vuelo mantuv