70. Etapa de rebeldía
La noche cayó de manera estrepitosa.
La fiesta a pesar de apogeo para mí parecía callada, como si incluso los músicos supieran que algo en mí no estaba bien tras la conversación que escuché. Hubo un silencio entre nosotros donde, tras unos minutos, nos despedimos y terminamos dirigiéndonos hacia su casa. El viaje fue tranquilo… exageradamente tranquilo. Brian me miró por el rabillo del ojo con calma, como si intentara descifrarme sin romper el silencio.
—¿Todo bien? —su voz sonó ligera, pero co