Mundo ficciónIniciar sesiónDurante cinco años, Grace Hart fue la «timida» sombra que acompañaba al magnate de los medios Ethan Wolfe. Soportó su frialdad, su silencio y, finalmente, el insulto definitivo: su amante en la cena de aniversario. Cuando Ethan firmó los papeles del divorcio sin siquiera mirarla a la cara, Grace desapareció. Dos años después, Ethan está en la cima del mundo… hasta que una nueva rival, la enigmática «Grace Sterling», comienza a desmantelar su imperio pieza a pieza. Cuando por fin acorrala a su competidora, no se encuentra con una desconocida. Se encuentra con la esposa a la que descartó, ahora radiante, poderosa y luciendo un anillo de compromiso de su propio hermano. ¿Pero cuál es la verdadera sorpresa? Los papeles del divorcio nunca se presentaron. Grace no es su exmujer; es su esposa legal, su rival en los negocios y la única mujer que puede salvarlo del letal testamento de su abuela. Ethan la ignoró durante años; ahora, tendrá que suplicarle que le conceda un segundo de su tiempo.
Leer másNunca pensé que el poner un pie un Italia se volvería un quilombo bárbaro, pero así pasó. Me llamo Sofía y soy la más chica en nuestra barra de amigos.
 Esteban, Matías y Pablo me llevan casi un año. Se preguntaran si me llevan un año porque estudie con ellos fácil en Uruguay si cumplís antes del treinta de abril empezás primero de escuela sin tener seis todavía, y así conocí a Esteban, después en el liceo al resto de la barra —Nena a ver si dejas de estar en la luna y me ayudas con las cosas —dijo Esteban molesto ¿Nena? Tengo veinticinco años, tarado —Si, perdón gordo, me distraje pensando Entre los dos subimos las maletas y todo lo que vamos a llevar para la temporada que vamos a estar en Italia, bueno también me llevo mi buena dotación de comida chatarra y yerba. Una vez todo listo subimos al taxi, pero entre el mastodonte que tengo al lado y mis ciento diez centímetros caderas no queda mucho espacio libre, es lo que tiene ser diseñadora todo se mide en centímetros — Se que odias los aviones pero tranqui, me voy a sentar contigo —me consoló Esteban Aveces me da miedo, pero no es siempre, mi mal es que estando en un avión nunca durmo y ahora son trece horas, yo me apoyo en su hombro hasta llegar al aeropuerto, empezamos a bajar todo. Esteban pago y el taxi se fue —¿No era solo una temporada? parece que se mudan definitivamente — dijo Lorenzo divertido —Hola Lorenzo, no, pero necesito mis laptop, tableta de diseño y mis carpetas con códigos de las telas, muestras, va muchas cosas — Ya veo, tranqui cuando termine de llegar la barra, vienen a buscar todo y lo llevan al Jet — dijo despreocupado —Mejor así no me deja cargando todo a mi— dijo Esteban Yo le doy un golpe suave —Tarado, sabes que no te voy a dejar solo con todo —Siempre tuve curiosidad porque ustedes son dupla, porque las demás las entiendo, incluso las de la Petí ¿pero ustedes? —dijo curioso Lorenzo —Fácil se conocieron en la escuela y Sofía le gusta tanto la joda como a Esteban, es tranquila, pero aveces se desacata —dijo Valeria —Gracias yo también te quiero — le dije irónica —Lo se soy la mejor —me contestó orgullosa — Vos no cambias más, Valeria aprende a callarte — le dijo Matías molesto — Bueno al segundo desembarco se a dicho — dijo Nicolás — No empieces Nico, ya termine el liceo, no quiero saber más nada con historia — dijo Javier — Bueno que estamos esperando, a moverse — dijo Camila enojada Lorenzo llamó y vinieron a buscar las maletas, hicimos los tramites y abordamos, me senté con Esteban a mi lado me puse el cinturón —Qué te parece si cuando estemos allá adelantamos clases — me dijo Lorenzo que esta frente a nosotros —Si no supiera que tenes mate pensaría que estas coqueteando con mi gordita —le dijo Esteban —Jajajajaja, ya deje esa vida, lo hago para que ella sepa lo que pasa a su alrededor, los italianos somos como lo diría...— dijo Lorenzo — Son seductores natos — dijo Valeria Ella está convencida de eso jajajajaja —Bueno más o menos, pero las Latinas llaman la atención, más con esos ojos avellana qué tiene Sofía y sus buenas curvas, ¿como haces para tener ese cuerpo y todavía cintura chica? — dijo tratando de entender por que tengo cuerpo latino, pero parezco deportista, el gimnasio hace Maravillas — No es tan chica son sesenta y ocho centímetros, además es herencia latina lo que se hereda no se roba — Ok, además no quiero que Esteban sea deportado, la Petí me mata — dijo Lorenzo divertido — Estas siendo exagerado, Lorenzo, Paula no te a culpar a vos, le va a dar una paliza a Esteban — dijo Facundo riendo — No le hagas caso, Sofí yo que vos aprovecho, ¿che Lorenzo cómo están los guerreros de la manada? Sofí quedate con dos o tres y ya esta — dijo la desfachatada de Valeria — Vale, se te fue la moto y deja a mi gordita tranquila — dijo Esteban celoso —Jajajajaja, Valeria los guerreros quieren a su mate, no van a estar detrás de Sofí, los humanos puede que si — dijo Lorenzo — Amor basta de decir esas cosas el cachorro te esta escuchando — dijo James mientras le acaricia la panza — Dejate de joder, yo solo le estoy dando un consejo, amor, yo ya te tengo a vos— le respondió Valeria — Gracias, pero no gracias, Valeria no todas somos como vos — le dije seria — Vos te lo perdés — me respondió pancha — La verdad no aprendes más, por años le insististe a la Petí para que viviera la vida loca y ahora estas haciendo lo mismo con Sofía, sabes que no te va a resultar — le dijo Carolina — Por lo menos lo intento — respondió Valeria Yo me acomodo en el pecho de Esteban como pude porque entre la poción y mis cien centímetros de pecho es incómodo,no son grandes pero se hacen notar. Quiero dormir si es que puedo, él reclino los asientos para que estuviera más cómoda entre los dos tenemos el espacio justo si Esteban se mueve un poco me aprieta, él me acaricia la cabeza para que me duerma —Trata de dormir, el viaje es largo — me dijo bajo Esteban, pero se que la mayoría escucho Yo cierro los ojos y me dormí un rato, pero a las seis horas más o menos me desperté, él gordo sigue durmiendo así que me quede tranquila sin moverme para no despertarlo. Todavía me sigo preguntando porque acepte vivir una temporada en una mansión italiana, amo a Paula, pero eso no es lo mio, lobos por todos lados, riqueza aunque estoy acostumbrada a ese lujo soy diseñadora de modas, pero a mi me gusta la paz que tengo en el quilobo de Montevideo. Estaba pensando cuando Esteban me acaricia la espalda — Sabía que no ibas a dormir casi nada — Es que no puedo necesito una cama cómoda con mis sábanas, con olor a mi casa Estoy incomoda durmiendo en estos asientos, aunque son de lujo no es una cama — Tranqui cuando lleguemos si querés dormimos —¿Ustedes duermen juntos? — pregunto Lorenzo — No te hagas el que no lo sabes, todas dormimos con nuestra dupla de vez en cuando, aunque sea una siesta, es lo mejor que te puede pasar, sabes que realmente vas a dormir que no te van a molestar o despertar de madrugada — dijo Carolina Esa fue una patada para Matías — Loquita sos demasiada tentación para mi — dijo Matías con una sonrisa ladeada — Por eso me encanta dormir con Nico, el no se tienta aunque este desnuda — dijo Carolina Todos largamos la carcajada porque sabemos que es así, aunque obvio que ninguno vio desnuda a su dupla es solo una forma de decir —¿Y porque ustedes no están durmiendo? —pregunto curiosa — No necesitamos dormir tanto y nuestros lobos están alertas por el vuelo — dijo Javier — Ahora la verdad que admiro a Nico esta roncando pancho — No lo conoces este siempre se durmió en cualquier lado — dijo Facundo — La verdad, che gordo el termo tiene agua — Si y la matera tiene un agua helada Un alfajor de masa blanda cubierto de chocolate con dulce de leche y maní alrededor — Gracias Él saco el termo y mate, me paso el alfajor es de mis favoritos — Y yo que me quejaba de la Petí y vos salís más cara — dijo Matías — Primero yo no lo obligó, segundo no es siempre y tercero vos por que querés, nadie te obliga a comprarle alfajores a la Petí, así que jodete — Me olvide que esta mal dormida es terri — dijo Camila — Es que no se porque se queja, bueno ya si, es contador Él me miro con fastidio, me parece que estar mal dormidos nos tiene mal a todos, yo me pongo de mal humor si no duermo, por lo menos uno va a llegar bien jajajajaja, Nico se está durmiendo todo — Toma y no le hagas caso a Mati, si vos sos feliz por mi me gasto el sueldo en agua helada — dijo Esteban — Gordo no exageres, que sabes que no es siempre, la Petí si se come uno o varios al día siempre, decí que Giovanni tiene plata porqué es un sueldo en Surprise, mejor vamos a tomar mate qué el sueño me esta afectando Nosotros empezamos a tomar mate, aunque de a ratos me ponen nerviosa el ruido de el motor, seguimos tomando hasta que llegamos. Nos bajamos del Jet, hicimos los tramites y cuando salimos al estacionamiento habían camionetas — Bueno arriba, las cosas ya están arriba cortecia del Alfa — dijo Lorenzo sonriendo Giovanni se pasó , nosotros subimos ya estoy harta de tanto viaje, la Petí si que se mudo donde el diablo perdió el poncho, que lo tiró. Pero ver el bosque, sentir el aire puro, te mejora el ánimo. Nosotros llegamos a la manada después de más de una hora de viaje viaje al fin llegamos. Estoy muerta, pero la vista es espectacular casas con la típica edificación italiana, plazas con niños jugando, personas caminando en un ambiente de paz, algo que en Montevideo no se ve muchoLa onda expansiva de la explosión hizo vibrar el cristal blindado de la suite principal, un golpe sordo y pesado que me pareció como si hubiera estallado dentro de mi propia caja torácica. El resplandor anaranjado de la bola de fuego tiñó la lluvia que caía de tonos de sangre y óxido, reflejándose en el rostro de Ethan.—¡Julian! —La voz de Ethan fue un grito gutural de agonía. Lanzó todo su peso contra la puerta del dormitorio; el robusto roble crujió, pero se negó a ceder. «¡Julian, no! ¡Abre esta puerta! ¡Grace, llama a alguien! ¡Llama a la policía!».Me abalancé sobre mi teléfono en la mesita de noche; mis dedos temblaban tan violentamente que casi se me cae. Deslicé el dedo por la pantalla, pero la pantalla estaba apagada. No era que se hubiera quedado sin batería: la pantalla era un negro plano y burlón con un único icono rojo brillante en el centro: una cabeza de lobo.—Un inhibidor de señal —susurré, mi voz perdida entre el aullido de la alarma de la casa—. Nos ha aislado. Eth
El silencio de la habitación era opresivo, solo roto por el frenético latido de mi pulso. Me quedé mirando el pequeño intercomunicador con rejilla de latón que había sobre la mesita de noche como si fuera una serpiente venenosa. Eleanor Wolfe había sido enterrada en la parcela familiar hacía dos años. Yo había permanecido allí bajo la lluvia, agarrando con fuerza un paraguas negro, viendo cómo su ataúd de caoba se hundía en la tierra helada.—¿Abuela? —susurré con la voz quebrada—. Esto no tiene gracia. Ethan... si esto es una grabación, si se trata de algún juego psicológico enfermizo...—¿Una grabación? Querida mía, nunca tuve paciencia para la tecnología —respondió la voz entrecortada, seguida de una tos húmeda y sibilante que sonaba dolorosamente real.—Y Ethan no tiene ni idea de que estoy aquí. Cree que descanso bajo tierra, igual que tú. Pero un Wolfe nunca abandona realmente su guarida hasta que el trabajo está terminado.Agarré una pesada lámpara de bronce del escritorio, con
Las puertas de hierro de la finca Wolfe Blackwood chirriaron al cerrarse detrás de nosotros, un sonido parecido al de una celda de prisión que se bloquea en su sitio. El norte del estado de Nueva York era un mundo aparte: frío, silencioso y de una intimidad asfixiante. La mansión se erigía como un centinela gótico frente a la irregular línea de árboles, a kilómetros de distancia de las miradas indiscretas de los paparazzi.—Estás temblando —dijo Ethan. No me había mirado desde que salimos de la ciudad; sus manos se aferraban con fuerza al volante del todoterreno negro.—Tengo mucho frío —mentí, ajustándome el abrigo alrededor de la cintura. La verdad era que las náuseas habían vuelto, y la mera proximidad del hombre a mi lado me provocaba una sensación como de descarga eléctrica.—La casa está precalentada —dijo con voz seca—. Y el personal médico llegó hace una hora. Son discretos. Llevan en nómina de los Wolfe desde antes de que naciera mi padre.—No quiero a tus médicos, Ethan. No
El Museo Metropolitano de Arte era una fortaleza de cristal y oro, repleta de los buitres más poderosos del mundo. Cada objetivo de cámara era un rifle de francotirador, y yo era el blanco.—Sonríe, Grace —susurró Julian, con la mano firme en mi espalda—. Demuéstrales que somos la nueva era.Forcé una sonrisa, pero sentía el estómago como un peso de plomo. Podía sentir la vida microscópica dentro de mí: una bomba de relojería biológica que amenazaba con hacer añicos mi venganza. Si Ethan descubría que estaba embarazada, la regla de los «noventa días» no se limitaría solo a la empresa. Según los arcaicos estatutos del «Linaje Wolfe», podría solicitar la tutela total sobre mi salud y mis finanzas hasta que naciera el niño.Me vi reflejada en una bandeja de champán que pasaba por allí. Parecía una reina. Me sentía como una fugitiva.—Ahí está —murmuró Julian, enderezando la postura.Ethan se encontraba en lo alto de la gran escalera, flanqueado por los miembros del consejo. No estaba mir
Último capítulo