Capítulo 86: Otra advertencia.
Alexander se adelantó, interponiéndose entre ambos como un muro.
—No vas a acercarte a ella, Lothus.
Sebastián se rió despacio.
—Tranquilo, Dereveux. No planeo hacerle daño… nunca fue esa mi intención, y menos frente a tanta seguridad. —Señaló con un gesto los vehículos y escoltas—. Solo quiero hablar.
Alexander dio un paso al frente.
—No voy a permitir que te acerques.
—¿Ah, no? —Lothus ladeó la cabeza, sin borrar la sonrisa—. Es curioso, porque no vine por ti. Vine por ella. —Y sus ojos se po