Capítulo 43: Padre e hija.
La asistente colgó y comenzó a hacer llamadas, una tras otra, como un soldado ejecutando órdenes en una guerra silenciosa. El engranaje se movía rápido, y la red de poder que rodeaba a Elena se activaba como una muralla invisible.
A la mañana siguiente, mientras la ciudad despertaba al bullicio de siempre, en la mente del padre de Elena reinaba la certeza de la victoria. Había entregado material a los medios, historias fabricadas, acusaciones disfrazadas de verdades. Esperaba el caos, la tormen