Capítulo 42: Merece un poco de paz.
Iba a besarla. Sentir el rose de sus labios. Esa sensación de pertencia.
Alexander era consciente de los millones de errores que había cometido en toda su ida, pero la más letal, fue haber lastimado a su mujer; y no le importa nada, porque quizás nunca obtenga su perdón, pero siempre estará allí, ya que no le alcanzará la vida para enmendar todo el dolor que le causó.
Sin embargo, él cree que hay una pequeña esperanza de recuperarla. Lo sabe ella. Lo sabe él. Y no la va a desaproechar. Como aho