Capítulo 40: Mucha tensión.
La zona VIP del club estaba bañada en luces doradas y un murmullo constante de conversaciones que se entrelazaban con la música grave que retumbaba en el pecho. Alexander estaba en una esquina, copa en mano, fingiendo escuchar a Héctor. Fingiendo, porque en cuanto la vio… todo se detuvo.
Elena había entrado. Vestido negro, sencillo pero impecable, que dejaba entrever más de lo que ocultaba. Caminaba erguida, con esa elegancia natural que lo había enloquecido desde el primer día. Y no estaba sol