Pronto comenzó la feria, pero lo que se suponía que sería un evento lleno de innovación y esperanza, se tornó en un campo de batalla emocional para algunas personas.
Entre las sombras del bullicio y los anuncios de nuevos proyectos, María y Arleth se encontraban al borde del colapso.
—Mia está aquí para recuperar a mi Eugenio, María —dijo Arleth, su voz temblando de rabia—. Si ella decide perdonarlo, ¿qué va a ser de mi bebé? Eugenio no querrá reconocerlo, y entonces, tendré que contar la verdad