El sol dorado se reflejaba sobre el océano mientras las olas murmuraban dulcemente en la orilla.
La brisa cálida acariciaba los rostros de los presentes, trayendo consigo un aire de serenidad y emoción.
La familia estaba reunida en la casa de Arly y Ryan, un paraíso junto al mar, para celebrar el bautizo de los gemelos de Mia y Eugenio.
La ceremonia era íntima, solo la familia y el sacerdote que oficiaría la bendición.
Mia sostenía con ternura a Ángel en sus brazos, mientras Eugenio tenía a Jesú