Terrance no pudo evitar mirar a Eugenio con una expresión cargada de tristeza. Sus ojos reflejaban un dolor profundo, uno que no podía ocultar. Tenía que decirle la verdad, aunque le rompiera el corazón. Era lo único que podía hacer.
Con un gesto firme, apartó a Eugenio de Mia, intentando ofrecerle un espacio para hablar.
—¿Qué sucede? —preguntó Eugenio, su voz llena de confusión.
Terrance lo miró por un largo momento, y luego sus ojos se nublaron, como si una sombra pasara por su alma.
—Tengo u