Por la noche.
La mansión Eastwood estaba llena de risas y emoción.
Aquella noche, la familia se reunía para celebrar dos grandes revelaciones: Paz y Bianca, ambas en etapas avanzadas de sus embarazos, estaban listas para revelar el sexo de sus bebés.
Bianca, con un mes menos de embarazo que Paz, ya conocía el sexo del bebé, pero prefería dejar que el momento fuera aún más especial.
Las niñas, Mila y Mia, tenían en sus manos dos huevos decorados con confeti, cada uno preparado para hacer estallar