El verano antes de la partida de Lucia fue una estación suspendida en el tiempo, un largo atardecer que todos querían alargar.
Sabían que era el último verano con la familia completa bajo el mismo techo, al menos de esa manera cotidiana, y cada momento se cargó de una dulzura agridulce.
Caleb tomó vacaciones completas de la empresa por primera vez en años.
Pasaban los días en el jardín, en excursiones a la costa, en cenas tardías donde las conversaciones se alargaban hasta bien entrada la noc