POV: Aurora
La magia es caprichosa. Es como un gato callejero: viene cuando quiere, araña si lo agarras mal y ronronea solo cuando le das exactamente lo que pide.
Llevaba dos horas intentando levantar una barrera de viento alrededor del claro.
—Concéntrate —dijo Celeste, golpeando el suelo con su bastón.
—Lo intento —gruñí, con el sudor perlando mi frente.
Levanté las manos. Visualicé el aire girando, compactándose en un muro sólido.
La energía salió de mí en oleadas violetas. Pero era inestable. Parpadeaba. El viento soplaba fuerte un segundo y moría al siguiente, como un motor que se cala.
—Estás dispersa —diagnosticó Celeste.
—Estoy cansada —repliqué, dejándome caer en la hierba—. El bebé está absorbiendo todo.
—No es el bebé. —Celeste miró hacia el bosque, donde Kieran había ido a cazar—. Y tampoco es el cansancio. Es la ausencia.
—¿Qué?
En ese momento, Lucian salió de la cabaña. Llevaba unos planos en la mano y venía caminando hacia nosotras con su paso elegante y medido.
—He rev