—¿Crees que la colección de verdad valga la pena? —cuestionó Helena, sintiendo los nervios a flor de piel.
Había trabajado muy duro durante el último mes para diseñar cada prenda basada en sus emociones. Pero seguía teniendo sus dudas.
¿A la gente le iba a gustar? ¿No sería muy extravagante? ¿Sería igual o más exitosa que las de Atelier?
Muchas preguntas rondaban su cabeza.
—Te aconsejo que esperes y veas la reacción del público —comentó, sirviéndose un poco de agua—. Debes confiar más en t