Capítulo 268: El Velo de la Sangre
El aire en el santuario se volvió denso, cargado con el olor a hierro y podredumbre que emanaba de la silueta de Vaelen. La revelación de que su padre —el héroe caído, el mártir del linaje— proyectaba la sombra de un colmillo, hizo que la magia de Astraea retrocediera hacia su pecho, como una fiera herida.
—¿Un vampiro? —la voz de Astraea fue un susurro de pura agonía—. No... mi padre murió protegiendo la frontera.
—Tu padre murió protegiendo su propia eternid