Capítulo 267: El Altar de los Secretos
La cámara tembló bajo el peso de la presencia de Vaelen. La esencia del padre de Astraea, una amalgama de agua negra y oscuridad ancestral, se alzaba sobre el estanque como un verdugo de cristal. La demanda del espectro —el corazón de Valerius— flotaba en el aire gélido, cargada con la frialdad de una predestinación que no admitía réplica.
Astraea sintió que el suelo de piedra cedía ante su poder. Sus manos temblaban, no de miedo, sino por la furia de su l