Capítulo 260: El Grito de la Piedra
La palabra "hija" retumbó en las paredes de las ruinas, no como un susurro cariñoso, sino como un lamento que quebraba la realidad. Astraea sintió que la marca en su nuca se abría como una herida viva. La savia dorada que brotaba de la cabeza de piedra que Mikhail sostenía parecía pulsar al mismo ritmo que su propio corazón.
Valerius reaccionó con la velocidad de un rayo. Sus brazos rodearon a Astraea, apretándola contra su pecho sudoroso. El calor de su cuer