Capítulo 242: El Abrazo de la Brecha
La oscuridad líquida se tragó la luz violeta del pasadizo. Astraea sintió que el mundo se disolvía mientras los hilos de plata de su propia madre la envolvían como un sudario. El frío era absoluto, una ausencia de vida que buscaba apagar el fuego de su sangre híbrida. Pero justo cuando la negrura amenazaba con sellar sus pulmones, una mano ruda y ardiente desgarró el capullo.
Valerius la sacó de la brecha con una fuerza bruta, arrastrándola hacia la orilla d