Capítulo 228: El Príncipe del Olvido
La explosión de las puertas de la Gran Sala dejó tras de sí un silencio denso, cargado de un polvo de plata que brillaba en el aire como escarcha eléctrica. Entre el humo de la magia disipada, la figura de Mikhail se desvanecía como una acuarela bajo la lluvia, revelando que el consejero que Astraea creía conocer era solo una cáscara vacía, una proyección sostenida por una voluntad ajena. En su lugar, el niño de piel pálida avanzaba con una parsimonia que he