Capítulo 204: El Banquete de las Sombras
La transición fue tan violenta como un tajo en la seda. Astraea no terminó de caer en el abismo, sino que se encontró de golpe sentada frente a la mesa de roble blanco de su primera cena oficial en el Palacio de los Lobos. El contraste sensorial fue demoledor: el hedor a sangre de plata y flores de hueso se desvaneció, sustituido por el aroma embriagador del jabalí asado con bayas silvestres y el perfume del vino añejo que Valerius siempre prefería. Sin