Capítulo 186: El Trono de los Ecos
El sarcófago de cristal de la Biblioteca de los Olvidados parecía absorber no solo la luz, sino el oxígeno mismo. Astraea sentía cómo las paredes de obsidiana se cerraban con una lentitud cruel, reduciendo su mundo a un círculo de sombras donde Mikhail avanzaba con la corona de Valerius. El metal, que alguna vez simbolizó el poder y la protección de la manada, ahora lucía opaco, como si la plata hubiera muerto junto con el cuerpo físico de su dueño.
La dilatac