Capítulo 118: El Reflejo en el Altar
La barrera de cristal negro se solidificó con un chirrido metálico, aislando a Astraea del mundo exterior. Detrás de ella, podía escuchar los puñetazos desesperados de Valerius contra la superficie impasible; el sonido de su Alfa llamándola era un eco sordo, ahogado por la atmósfera espesa de la Torre. Astraea, sin embargo, no podía apartar la mirada de la figura que descansaba sobre el altar de hueso.
La niña, con apenas cinco inviernos en su apariencia, so