37. PAPA ME MINTIO
Amanda salió del salón en silencio para ir a buscar a su hijo, a quien encontró sentado al lado de una caja de bloques de construcción, de la que recogía una pieza y la volvía a tirar con fuerza al montón.
Intentando que olvidara la horrible escena que se había producido abajo, lo ayudó a bañarse y luego se acurrucó en la cama a su lado para leerle un par de sus cuentos favoritos. Entonces, cuando vio que empezaba a vencerle el sueño, le dio un beso de buenas noches y se levantó para marcharse.