El despacho estaba en silencio cuando el investigador llego con nueva información. Afuera, la noche cubría Roma con una quietud engañosa. Dentro, Vittorino permanecía de pie, sin saco, con las manos apoyadas sobre el escritorio.
El investigador tenía una información importante que darle a Vittorino, por lo que insistió una nueva reunión,antes que se fuera de Roma. Al llegar a la oficina de el investigador le entregó un paquete a Vittorino dejó una carpeta más gruesa que la anterior.
—Esto ya n