Vitto se negaba a ceder ante la necedad de Amanda y exclamó …
–Que obstinada eres, . ..¿Qué quieres decir con eso? –preguntó él, algo despistado por el tono jocoso de aquellas palabras.
–Alejandra. La malvada bruja, con su pelo negro, ojos negros y negro corazón. Y un deseo ardiente por apoderarse de los maridos de otras mujeres.
–Es de nuestra familia, es íntima de esta familia desde que yo recuerdo. No pienso apartarla del lado de mi madre solo porque a ti no te caiga bien.
–¿Y cómo queda tu