Mundo ficciónIniciar sesiónFui en su ayuda rápidamente mientras Anhia y Violeta tocaban la puerta insistentemente, las ignoré y traté de auxiliar a Pablo, toqué su mano y me sorprendí de que su pulso estuviese bien, ni siquiera había heridas, noté que la roca se había quebrado y toda la fuerza que contenía ya no estaba. De repente Pablo se levantó ante mi mirada atónita.
—Cre&iacu







