Jhoss
Sostuve a Josselyn en mis brazos mientras salíamos del hospital. Aunque era pequeña, su presencia parecía llenar cada espacio de mi ser. Después de tantos días de caos, al fin podía respirar con un poco de calma. Ella era perfecta: sus mejillas rosadas, sus pequeños dedos agarrando con fuerza mi dedo índice.
Había ganado la batalla legal, al menos por ahora. La bebé era oficialmente Josselyn Longaset, y yo su representante legal. A pesar de la oposición feroz de Nicolás, había logrado dar