El fajo de papeles estaba sobre mi silla.
No sobre la mesa general, no en el lugar donde Perla dejaba el correo. Sobre mi silla específicamente. En el lugar exacto donde me sentaba cada mañana.
Luciano estaba de pie junto a la ventana con su taza de café. No se giró cuando entré.
Me acerqué despacio. Tomé el fajo. Eran documentos legales del Consejo de Estirpes, organizados en secciones con separadores de cartulina y anotaciones en los márgenes.
El procedimiento completo de evaluación de víncul