Hice el cálculo sin buscarlo.
Fue en el desayuno, revisando el diario de la hacienda donde Perla anotaba las entregas y los mantenimientos. La fecha de hoy, arriba a la derecha.
La fecha en que llegué, que todavía recordaba con precisión porque era el tipo de fecha que uno no olvida: el día en que una maleta y un documento notarial definen el siguiente año de tu vida.
Casi cien días.
La cuenta exacta era noventa y siete, pero la diferencia me pareció irrelevante para el impacto del número. Casi