POV: Dante
La silla estaba a metro y medio de la cama.
Valentina no había elegido la cama. Había elegido la silla —la que Dante usaba para leer cuando leía, lo que era casi nunca, lo que explicaba por qué la silla era más vieja que el resto del mobiliario pero menos desgastada.
Se había dormido con la cabeza apoyada contra la pared y un brazo cruzado sobre el pecho con la postura de alguien que no quería parecer que descansaba aunque necesitara descansar.
Así son las cosas con Valentina. Nunca