Crisanto llegó a la quinta jornada con una carpeta que no era la del día anterior.
Lo noté en cuanto entró.
La carpeta habitual era delgada —los documentos presentados estaban encuadernados en un volumen compacto que correspondía exactamente al expediente que habíamos revisado durante semanas.
Esta carpeta era más gruesa. El lomo más rígido. El papel que asomaba por el borde tenía el tono específico de los documentos Voraces preservados en condiciones de archivo, el color que produce el tiempo