La cuarta jornada.
Cuarto día con el clan Aldave en la sala. Cuarto día con Crisanto al otro lado de la mesa con la carpeta cerrada y la postura de alguien que tiene control sobre el espacio aunque no lo estuviera demostrando con movimientos activos.
La jornada empezó como las anteriores: el Primer Receptor abrió la sesión, la Tejedora abrió el cuaderno, el Último Testigo cerró los ojos.
Routine establecida.
Lo que no era rutina llegó veinte minutos después.
La puerta lateral de la sala se abri