POV SCARLETT
El laboratorio privado de la mansión Vetrovski no se parecía en nada al hospital. Era un búnker de acero inoxidable y luces blancas frías, oculto tres niveles por debajo de los jardines nevados. El silencio aquí abajo era tan denso que podía oír el zumbido de las máquinas de filtrado de sangre y, sobre todo, el latido errático del corazón de Klaus.
Klaus estaba sentado en una silla de cuero ergonómica, con el torso desnudo. Las luces del techo acentuaban la red de venas oscurecidas